Por videoconferencia, condenan a una banda que concretó un doble secuestro en 2017.☣️🛑👈

0
14

Tres hombres y dos mujeres fueron condenadas hoy a penas de entre cinco y ocho años de prisión, acusadas de haber secuestrado a dos jóvenes en diciembre de 2017, a quienes mantuvieron cautivos en el partido de La Matanza y finalmente liberaron tras robarles sus pertenencias y dirigirse a la casa de uno de ellos, de donde sustrajeron 45.000 dólares.

Fuentes judiciales aseguraron,  que se trató de un juicio a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 24 que se realizó hoy en forma remota y a través de una videoconferencia debido a las restricciones por la pandemia del coronavirus.

En la audiencia, el TOC condenó a Franco Fabián Espinosa y Carlos Antonio González a la pena de ocho años como coautores del delito de “privación ilegal de la libertad y robo agravado”, por lo que seguirá alojados en el Complejo Penitenciario I de Ezeiza hasta el cumplimiento de la pena, el 4 de julio del 2026.

Además, fueron condenados a cinco años de prisión los imputados Analía Verónica Gorrachategui, Marcía Luján Arrúa y Franco Iván Valentín (amigo de una de las víctimas), quienes fueron considerados “partícipes necesarios” del mismo delito.

Según las fuentes judiciales, estos tres condenados habían sido beneficiados con la prisión domiciliaria y sus penas se vencerán el 4 de julio del 2023.

Los cinco integrantes de la banda fueron condenados por un hecho ocurrido el 2 de diciembre del 2017 que tuvo como víctimas a dos jóvenes amigos entre sí, a quienes se los identificó con las iniciales N.I.P.L y J.G.D.

Según los investigadores, todo comenzó cuando el condenado Valentín presentó a las víctimas a Gorrochategui y está acordó un encuentro en la zona de Parque Chacabuco la madrugada del 2 de diciembre de ese año.

Una vez allí y bajo un engaño convenció a los jóvenes a trasladarse a Villa Celina, en el partido de La Matanza, donde fueron sorprendidos por los otros integrantes de la banda y los secuestraron.

Los pesquisas determinaron que los delincuentes, fuertemente armados y con chalecos antibalas, maniataron a las víctimas con precintos y les taparon los rostros y las mantuvieron cautivas varias horas.

Los secuestradores, que se hacían pasar por policías de “la brigada”, se apoderaron de los teléfonos celulares de las víctimas, les robaron el auto y, además, se dirigieron a la casa de uno de ellos, en la calle Castañón al 2900, en la zona de Parque Chacabuco, al cual ingresaron con las llaves.

Allí amenazaron a los familiares con armas, les mostraron el documento de identidad y, bajo amenazas, se apoderaron de 45 mil dólares, dijeron las fuentes.

Según se supo en el debate oral, uno de los secuestrados fue golpeado durante el cautiverio y murió semanas después del hecho.

En tanto, el padre del otro joven secuestrado aseguró en el juicio que el condenado Valentín, quien luego de registrado el episodio se habría comprado una casa, “entregó” a su hijo porque sabía de la existencia del dinero, fruto de una operación inmobiliaria.

En el debate oral y público los procesados proclamaron su inocencia, pero el TOC 24 evaluó las pruebas reunidas en la causa, como declaraciones de testigos, “pinchaduras” de comunicaciones telefónicas y otras tareas de inteligencia que permitieron detener a los imputados en julio de 2018, concluyó sobre la responsabilidad penal de los procesados.

Para el tribunal, hubo un “acuerdo de voluntades mediante el cual existió una atribución efectiva de roles en un plan criminal” en el cual Espinosa, González, Valentín, Arrúa y Gorrachategui, “junto con otras personas no identificadas, tomaron participación en la retención y ocultamiento” de las víctimas.

Las “excusas” de las respectivas defensas “no resisten el análisis de las reglas de la lógica y son desechadas a través de la sana crítica racional”, coincidieron los jueces Marcelo Alvero, María Cecilia Maiza y Javier De la Fuente en el fallo.

Noticias de San Juan