Carlos Graffigna, visionario e innovador, hizo historia en Ullum.

Homenaje

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bodega las lomas ullumCarlos Graffigna, ing. Fue un visionario, ocupó un cargo desde la nación durante el gob. De Alfonsin,

relacionado con la ciencia, el era eso, recién recibido y se fue a Ullum a implementar una radio, justamente en la bodega “las lomas” que hoy esta bajo el agua. Cambien dirijió la antena mas alta de San juan, la antena frente un hipermecado, comenzó a transmitir radio en Ullum, ponían música luego de las jornadas laborales para sus empleados, eso era lo peculiar, y su gran humanidad que lo caracterizó, y que este libro sera también un homenaje a este silencioso y vanguardista SANJUANINO.

Desterrados, eso fue  lo que paso en la localidad Ullunera que nació a partir del emprendimiento familiar  de Santiago Graffigna que instaló una bodega, a principios del 1900, en plena revolución industrial, el venia de Italia, y aquí encontró similitudes, climáticas pero otra fundamental era la humanidad de los pobladores, el mismo Carlos  decía; los ulluneros son y cumplen mejores sus trabajos que nadie, características que muchos, incluido el fundador Santiago, encontró ese reparo en la gente, por eso mismo,  a pesar que  ellos fueron capitalistas eran mas  flexibles y humanos.

Que los Ruiz hablaban  muy bien de los Ulluneros, como grandes personas, nobles y trabajadores e inteligentes, tanto así que hubo unos ulluneros que acompañaron la columna de Cabot en 1816 a  lo que había sido la revolución de Mayo, y un descendiente de Ruiz lo contó,”fuertes, nobles, inteligentes” todos los alagos para la gente de Ullum, eso lo MANIFESTÓ el comandante a VALENTIN RUIZ, DE AQUEL VIAJE QUE DURO MAS DE UNA SEMANA DESDE SAN JUAN ABUENOS AIRES.

luego los gRaffigna coiNcidian 100 años mas tarde, o sea que es verdad de la nobleza dE la gente y ese quiza fue la amalgama MAS IMPORTANTE,  entre los Graffigna y Ullum, SU GENTE!

A cada persona que decidía formar un matrimonio le regalaban una casa. En charlas con Carlos hablaba de esa relación patrón trabajador que ara ellos era distinta y revolucionaria para la época. En todos los testimonios, nadie habla mal de ellos, al contrario.

 

Ellos fundaron un legado, los empleados eran sus familia, junto a ellos realizaban BELÉN vivientes, HICIERON obras hidráulicas para llevar agua de Punta Negra a la bodega, y todo Ullum, ese adelanto no era solo para ellos si no para todos.

Asi que llegaron los militares y para salvar la imagen y decidieron hacer el dique de Ullum, que no era lo recomendado, si no era uno mas alto, quizá en Calingasta, El horcajo, luego Caracoles, luego punta negra y al final Ullum.

Como siempre, todo mal comenzaron por el final, arrazaron con todo, desterrados, ese es un crimen social, desterrar a la gente de su hábitat, su trabajo, su tierra.

En la década del 80 borraron del mapa a “las lomas”, lo que se llama una  “gesta”, bueno eso no sirvió porque llego la democracia, azoto la crisis, deuda externa, hiper inflación, hambrunas y para colmo los ulluneros se quedaban sin trabajo.

Ullum de alguna manera dependía de esa bodega, porque los de “arriba” de villa aurora, villa Ibañez, algunos alquilaban sus carros para la cosecha o trabajaban temporalmente allí,.

Asi fue que todo termino en un dique y una localidad bajo el agua. Donde Daniel Valenzuela, Ullunero presidente de la única Biblioteca popular de Ullum, reconocida por el ente nacional de bibliotecas CONABIP, bueno allí se acerco Carlos a dejar las fotos, con la idea que se las publique, tan es asi que ya esta el ejemplar, llamado ·”memoria sumergida”, que la cámara de diputados el fondo editorial lo ha impreso y este año 2020 saldrá a luz para vislumbrar esa historia, que la escriben lo que pierden, como esos ulluneros que fueron desterrados de su tierra.

AQUÍ UN TEXTO PUBLICADO POR QUIEN HACE EL PROLOGO JUNTO A Marcelo Lima, hablamos aquí del periodista icono sanjuanino, Luis E. Meglioi, amigo personal de Carlos. El ministerio de cultura también tuvo que ver en esta publicación.

LA LEGISLATURA Y UN RESCATE HISTÓRICO DE ULLUM.                     

* Luis Eduardo Meglioli

 

Que el periodista y hombre de la Cultura en Ullum, Daniel Valenzuela, haya preparado una publicación sobre el momento más difícil de la historia del departamento implica que hablamos de registrar para las nuevas generaciones y el futuro, la crónica de la dramática etapa bisagra que dividió al departamento en un antes y un después, en el Ullum pre-dique y el pos-dique. Imperiosamente esa labor debía caer en manos de un hijo de Ullum, para que el resultado fuese la letra de mil emociones, ante la intrépida transformación ordenada por el progreso. Y, ¿qué era imprescindible para zambullirse en ese pozo de memoria?, amar a Ullum, su entorno y su gente; sentir y escribir poniendo el oído o intuyendo los suspiros imborrables de tantos corazones compungidos. Luego, pensar en multiplicar la obra para alimento de las actuales generaciones de ulluneros y de quien quiera conocer esta vigilia de leyenda. Para ello, el autor tocó a la puerta del Vicegobernador de la Provincia, Dr. Marcelo Lima, lo puso en conocimiento de su obra y de la necesidad de publicarla, después de varios intentos. La inmediata respuesta de Lima fue positiva y el texto en soporte electrónico pasó a la sección Fondo Editorial CDSJ para iniciar el trámite de impresión y su publicación en este primer semestre de 2019. Valen los detalles, porque no se trata de un texto entre muchos, ya que debajo del actual dique tuvo desaparecer todo el caserío y parte de la vida de un añoso pueblo, para lo que expertos de los años ‘70 supieron convencer a los habitantes, aunque muchos de ellos quisieron evitar ese odioso capricho del progreso. Hoy nadie pide en Ullum que se aborrezca a aquellos acreditados técnicos en Recursos Hídricos, porque hay resignación infinita desde la última gota de aquel rio de desdichas. Y cuando la emblemática bodega de los Graffigna, que daba vida a todo este poblado, empezó a caer a los piquetazos, es probable que hasta el cacique Ullumpa haya disparado su feroz desconsuelo. Y ahí fecundaba la leyenda que hoy comienza a latir en estas páginas, y quizá, ante los turbados luceros del cacique Ullumpa, de cuyo nombre derivaría el topónimo Ullum. Estremece leer los detalles de los últimos días de la bodega y del destino de propietarios y empleados. Con sus ojos destilando recuerdos ante decenas de fotografías de la época gloriosa de Ullum y su bodega, Valenzuela incorpora de manera sublime fragmentos de paisaje sepia a la historia real que cuenta. Le ha llamado “Memoria sumergida”, y para desenredar algunas complejas madejas de relatos, fue esencial el aporte de un investigador ímprobo, de un caballero sin vueltas e hidalgo de la vida: el ingeniero Carlos Graffigna, fallecido hace poco más de un año, uno de los más destacados miembros de la familia propietaria de la bodega. Para el autor, ha sido imprescindible su ayuda y la larga conversación con él, transcripta íntegramente, pareció transcurrir entre la luz y el calor de quien quería saber y de quien quería contar para los tiempos. Finalmente, este “Memoria sumergida” se transforma en patrimonio intangible de un importante departamento sanjuanino. En testimonio de un pedazo de San Juan que fue, y que desde ahora emergerá para la historia.

*  Periodista

la primer bodega en el 1900
la primer bodega en el 1900
revista
imagend e revista el sismo
procesiones 1942
equipos de radio, y de izqu. a derecha, Cortez llavero, Carlos hijo y padre juntos, Villarroel el mecanico de la boadega y tecnico. Carlos ya era ingeniero alli.
EQUIPOS
Carlos Graffigna, en casa de Daniel Valenzuela, en una entrevista que dia a la revista el sismo y luego esta nota sera vista en el libro de ullum

 

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